Maquetar un libro para Amazon KDP no es cuestión de gusto: es cumplir una lista de requisitos técnicos que la plataforma comprueba antes de dejarte publicar. Si es tu primera vez, la buena noticia es que son pocos y se entienden en diez minutos. Si ya lo intentaste y KDP te devolvió el archivo, casi siempre el culpable es uno de estos cuatro: margen de lomo, resolución de imagen, fuentes o numeración.
Aquí tienes todo lo que exige Amazon para el interior de un libro en papel: tamaños, márgenes, sangrado y los errores que más rechazos causan. En Latinoamérica este mismo proceso se conoce como diagramación de libros.
Tanto si buscas cómo maquetar un libro para Amazon como si quieres maquetar tu libro para Kindle en concreto, la maquetación de libros para Amazon KDP sigue las mismas reglas técnicas.
Una nueva era: puedes aprenderte todo esto… o dejar que lo haga la IA. No necesitas saber de márgenes, sangrado ni tipografía — subes tu Word y la IA entiende tu libro y lo deja listo para Amazon KDP y Kindle.
Tu eBook y tapa blanda, listos para todas las tiendas
Subes tu Word y la IA hace el resto: entiende los capítulos, aplica la tipografía y los márgenes, valida contra Amazon KDP y te devuelve el interior de imprenta y el ePub. Sin plantillas ni conocimientos de maquetación.
La maqueta interior es el diseño de cada página del libro: tipografía, márgenes, numeración, título de capítulo y tratamiento de imágenes. Es distinto del diseño de portada, y es lo que determina si Amazon KDP acepta el archivo para imprimir sin errores.
Conviene entender por qué existen estas reglas, porque explica casi todos los rechazos. Cuando publicas en KDP no estás subiendo un documento para que alguien lo lea en pantalla: estás enviando el original a una imprenta que va a cortar papel, encolarlo por un lado y guillotinar los bordes. Todo lo que Amazon te exige sale de ahí. El texto tiene que estar lo bastante lejos del corte para que la cuchilla no se lo lleve, y lo bastante lejos del lomo para que no se hunda en la encuadernación.
Por eso el archivo que se envía a KDP es un PDF, y no un Word. El PDF congela la maqueta: fija dónde cae cada línea, incrusta las tipografías dentro del propio archivo y garantiza que lo que ve la imprenta es exactamente lo que viste tú. Un .docx, en cambio, se recompone según la máquina que lo abra, y una página que en tu ordenador terminaba justo al final del capítulo puede partirse en dos en el de al lado.
Hay una segunda maqueta que no tiene nada que ver con la anterior: la del ebook. El ePub que se lee en Kindle no tiene páginas fijas — el lector cambia el tamaño de letra y el texto se reorganiza solo—, así que ni los márgenes ni la numeración significan lo mismo. Un mismo libro necesita las dos versiones, y son dos trabajos distintos. Si te interesa solo la parte digital, tienes el detalle en la guía de maquetar un ebook para Amazon.
El tamaño de página interior (lo que en KDP verás como trim size, o tamaño de corte) es la medida física de cada hoja del libro ya impreso y guillotinado. No es el tamaño de la portada, que se calcula aparte y depende del grosor del lomo. Es lo primero que te pregunta Amazon porque condiciona todo lo demás: los márgenes, cuántas palabras entran por página y, en consecuencia, cuántas páginas tendrá el libro y cuánto costará imprimirlo.
Se elige antes de empezar a maquetar, no después. Cambiar el tamaño con el libro ya maquetado obliga a rehacer los saltos de página y la paginación entera, porque el texto vuelve a fluir de otra manera.
| Tamaño | Uso habitual |
|---|---|
| 6 × 9 pulg | No ficción — el más usado en KDP |
| 5,5 × 8,5 pulg | Ficción — el más popular en indie |
| 5 × 8 pulg | Ficción compacta (romance, thriller) |
| 5,25 × 8 pulg | Ficción, variante con más aire |
| 8,5 × 11 pulg | Workbooks, ilustrados, colorear |
| A5 | Estándar europeo / español |
Para una novela, lo razonable es 5,5 × 8,5 o 6 × 9 pulgadas: son las dos medidas que el lector reconoce como «libro» al cogerlo, y las que mejor rinden en coste de impresión para textos largos. En no ficción —ensayo, divulgación, manuales— el estándar es 6 × 9, porque admite párrafos más anchos, epígrafes y notas sin que la página se vea apretada.
Si el libro es ilustrado, un cuaderno de ejercicios o algo que necesite espacio para imágenes grandes o tablas, 8,5 × 11 pulgadas es la opción sensata. Y para texto académico, tesis o material dirigido a lector europeo, A5 es el formato que aquí resulta más familiar; si ese es tu caso, la guía de maquetar una tesis entra en el detalle.
Un apunte práctico para el que ya haya peleado con esto: el tamaño no cambia el precio de Gutter, que se calcula por número de páginas. Puedes probar dos medidas distintas y quedarte con la que deje mejor la mancha de texto.
Este es el punto donde más gente se atasca, y el que más rechazos provoca. En un documento normal pones el mismo margen en los cuatro lados y ya está. En un libro impreso, no: el margen de lomo (también llamado margen interior, o gutter en inglés — de ahí el nombre de esta herramienta) tiene que ser mayor que el exterior.
El motivo es físico y se ve con el libro en la mano. Las páginas van encoladas por el lomo, así que cerca de la encuadernación el papel no llega a abrirse del todo: se curva hacia dentro. Ese trozo de página existe, pero el lector no puede leerlo sin forzar el libro. Cuanto más grueso es el volumen, más papel hay encolado y más se hunde esa zona. Por eso Amazon no pide un margen interior fijo, sino uno que crece por tramos según el número de páginas.
Estos son los mínimos que exige KDP. Son mínimos, no recomendaciones: por debajo de esa cifra el archivo se rechaza.
| Número de páginas | Margen de lomo mínimo | Equivalencia |
|---|---|---|
| 24 – 150 | 0,375 pulg | 0,95 cm |
| 151 – 300 | 0,5 pulg | 1,27 cm |
| 301 – 500 | 0,625 pulg | 1,59 cm |
| 501 – 700 | 0,75 pulg | 1,91 cm |
| 701 – 828 | 0,875 pulg | 2,22 cm |
A los márgenes exteriores —superior, inferior y el del canto— Amazon les pide un mínimo de 0,25 pulgadas (0,64 cm) cuando el libro no lleva sangrado. En la práctica conviene ser más generoso: con 0,25 el texto queda incómodamente pegado al borde. Entre 0,5 y 0,75 pulgadas se lee mucho mejor.
Ojo con una trampa habitual: el número de páginas que manda es el del libro ya maquetado, no el del Word. Un manuscrito de 180 páginas en A4 a doble espacio se queda en unas 320 páginas de libro en 5,5 × 8,5 — y eso lo saca del tramo de 0,5 pulgadas y lo mete en el de 0,625. Calcular el margen sobre la extensión del documento original es uno de los motivos de rechazo más frecuentes entre quienes ya han intentado maquetar por su cuenta.
Queda el sangrado (bleed): el margen extra de imagen que se imprime más allá de la línea de corte para que, al guillotinar, no aparezca una franja blanca si la cuchilla se desvía un milímetro. Solo lo necesitas si tu libro lleva imágenes, fondos o gráficos que llegan hasta el borde de la página. Si tu libro es solo texto, no lo necesitas para nada.
Cuando sí hace falta, Amazon exige 0,125 pulgadas (0,32 cm) de sangrado en los bordes superior, inferior y exterior — nunca en el del lomo, donde no hay corte. La imagen debe extenderse físicamente hasta ahí, no basta con declararlo en el PDF. Lo explicamos con más detalle en la guía de sangrado.
Superados el tamaño y los márgenes, quedan tres comprobaciones que Amazon hace sobre el archivo y que son la causa del resto de rechazos.
Incrustar una fuente significa meter una copia de la tipografía dentro del propio PDF, en lugar de limitarse a decir «usa Garamond». Si no va incrustada, la imprenta de Amazon abre el archivo, no encuentra esa tipografía en su sistema y la sustituye por otra parecida. El resultado es que cambian las anchuras de las letras, el texto se recoloca y la maqueta que habías cuadrado se descuadra: líneas viudas, páginas que se desbordan, títulos partidos. Como el fallo no se ve hasta que el libro está impreso, KDP prefiere rechazar el PDF antes que arriesgarse.
Es un requisito innegociable y afecta a todas las fuentes del documento, incluidas las de los números de página o las de una tabla que copiaste de otro sitio. El PDF que genera Gutter lleva siempre las tipografías incrustadas, así que este error no puede darse.
Los dpi (puntos por pulgada) miden cuántos puntos de tinta caben en una pulgada de papel. La impresión de calidad necesita 300; una pantalla, en cambio, se conforma con 72 o 96. Esa diferencia es la razón de que una imagen pueda verse perfecta en tu monitor y salir borrosa en el libro: en pantalla estás viendo tres o cuatro veces menos densidad de la que va a exigir el papel.
Si una foto va por debajo de 300 dpi al tamaño al que la colocas, en el ejemplar impreso se notará pixelada o con los bordes blandos, sobre todo en los detalles finos y en el texto que aparezca dentro de la propia imagen. Amazon avisa de esta situación, aunque en algunos casos deja publicar igualmente: el archivo pasa, pero el libro sale mal.
Conviene tener claro que la resolución depende del tamaño final. Una imagen de 1.200 píxeles de ancho da 300 dpi si la imprimes a 4 pulgadas, pero baja a 150 si la estiras a 8. Ampliar una imagen pequeña en Word no añade información: solo agranda los píxeles que ya había.
Con el libro abierto, las páginas impares son siempre las de la derecha — recto, en jerga editorial— y las pares las de la izquierda, o verso. La convención de toda la edición profesional es que cada capítulo arranque en página impar, porque es la que el ojo encuentra primero al pasar la hoja. Cuando eso obliga a dejar una página par en blanco, se deja: es intencionado, y por eso esa página va sin numerar y sin encabezado.
Lo mismo aplica a las primeras páginas del libro. La portadilla, la página de créditos y la dedicatoria cuentan para la paginación pero no llevan número impreso, y el encabezado no debe aparecer en la primera página de cada capítulo. Son detalles que delatan a simple vista un libro autoeditado sin cuidado, y son también los que más trabajo dan de hacer a mano en Word. Gutter aplica todas estas convenciones por defecto; si quieres ver cómo se resuelven manualmente, tienes las guías de portadillas y notas al pie.
Define el tamaño de página y calcula el margen de lomo según la extensión estimada.
Títulos de capítulo, sangría de párrafo, notas al pie y citas en cursiva, de forma consistente en todo el documento.
Comprueba DPI de imágenes, fuentes incrustadas y numeración antes de enviarlo a KDP.
Estos cinco concentran la mayoría de los archivos devueltos. Cada uno tiene una solución concreta.
5.5×8.5 o 6×9 pulgadas son los más usados para ficción indie; 6×9 para no ficción. Gutter los aplica todos.
Porque el margen de lomo (interior) debe crecer según el número de páginas. Un libro de 300 páginas necesita al menos 0.5" de margen interior; si el documento usa el mismo margen en todos los lados, es probable que sea insuficiente.
No. Subes tu Word tal cual y la IA reconoce la estructura del libro (capítulos, notas al pie, imágenes) y aplica los ajustes automáticamente. Puedes pedir cualquier cambio en lenguaje natural.
No, está incluido en el mismo pago. Cuando pagas la descarga, recibes el PDF interior para impresión y el ePub para Kindle y el resto de tiendas.